Nuevas tecnologías siglo XXI:

Hoy -y hasta las grandes tormentas magneto-plasmáticas solares que están por venir- todo sigue inmutablemente igual. Las tecnologías dominantes solo son el toqueteo incesante del espectro electromagnético. Ahora estamos totalmente comunicados, el cerebro ramificado nos agrupa y nos aúna, la inteligencia colectiva nos permite acelerar el procesamiento y evolución de la inteligencia individual faltando solo 17 años para la Gran Singularidad (transhumanista) y Raymond Kurzweil aún vivo y educando al technosoberano, la jaula de Faraday nos rodea y el electromagnetismo nos permea de información; entre ondas de radio, infrarrojo, luz visible, campos magnéticos, semiconductores, ultravioleta, rayos X y rayos gamma obtenemos la experiencia. Claro que estamos completamente desconectados de las otras tres fuerzas, dos nucleares y una gravitatoria, ningún aparatito de los que manejamos se acopla y decididamente no sabemos qué hacer con ellas salvo probar bombas H en Irán o tirarnos por un abismo ya fuere el balcón de casa o el gran Cañón del Colorado. Somos extremadamente primitivos, nos lamentamos al respecto. Pero ya saldremos de este bajo nivel en el que el siglo XXI nos encuentra inmersos; TODO seguirá igual de inmutable (en el devenir de terremotos, guerras termonucleares en Oriente Medio, otras formas, olores, sabores y colores). A por el bosón de Higgs.

Si se les corta la transmisión no se preocupen por Kode Substanz, un weblog más entre tantísimos, consulten con su ISP y ante la comprobación de que el cableado haya quedado totalmente fundido, sepan que un mundo con menos ruido radioeléctrico es un mundo mejor para todos (y para la fauna silvestre). En ese caso y solo en ese caso, hasta el 2013, y vivan sin telefonía celular, sin actualizar el sistema y sin perfiles parapoliciales en Facebook y su muro neofeudal que cuando caiga dejará a sus huéspedes en la más completa orfandad (de sentido), aunque quizá todos sus escribas ya habrían muerto para entonces y formado el Nuevo Muro de los Sollozos y otros lamentos.

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