En Mil Souvenirs, Lavalle 2183:

la confirmación…
…de que el casamiento es la antesala del fin de la existencia. Y si nos piden que definamos la vida en tres palabras, también podríamos entender para qué nos apareamos y consumamos matrimonios:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Lo hacemos para que la especie se depure y perfeccione (aunque nos suela fallar); es que somos más actores que guionistas y si bien tenemos que contrarrestar el desgaste en la replicación telomérica, alguien que se lleva todos los créditos autorales escribió ya hace tiempo sobre el mecanismo del otro desgaste, donde el Amor siempre triunfa y lo hace por años, hasta que en una de sus tantísimas batallas, definitivamente pierde su energía en la Guerra que lo consume y engulle.

Anuncios