Nuestros genes y bases ácidas viajan por el tiempo y el espacio, ciertas decisiones e imposiciones que se tomaron en Manhattan antes de 1976 y repercutieron sobre Buenos Aires, trasladaron el material y substancia de progenie hasta Suecia para que luego el ensamble en Mendoza termine siendo. Quizá algún día ese producto de tan lograda belleza exterior e interior retorne a esa misma Nueva York que sin consultar a las partes involucradas decidió todo el proceso. Diseño sueco y producción nacional cosecha 1986, en los comienzos del diario que nos hizo lectores gracias a Jorge Lanata, Horacio Verbitsky y Walter Goobar entre otros.

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