Para evitar el final o más bien dilatarlo los especuladores financieros, analistas, calificadoras de riesgo, agentes crediticios y grandes bancos de inversión apuestan al €uro (y al oro en última instancia) buscando la baja del dólar y estabilidad del mercado global; para contrarrestar su inexorable declive EE.UU. busca la recolonización de Medio Oriente y América latina tanto militar como económicamente y para impedir el alza de la tasa de desempleo (actualmente en un 7-8%) debe bajar el dólar y avanzar en su plan de imponer el ALCA, entonces habrá mayores exportaciones hacia mercados aún más deprimidos, países subdesarrollados con desempleo estructural altísimo y en incumplimiento de sus pagos por servicios de deuda externa, por lo tanto todo tiende a una mayor aún crisis de sobreproducción. Entonces Europa, Japón y otras economías de monedas sobrevaluadas buscarán la baja de las mismas para no quedar tan rezagadas en ventas y evitar el creciente déficit de comercio exterior, medidas tan críticas para el sistema mundial desestabilizarán inevitablemente las bolsas produciendo un crack bursátil muy superior en magnitud al de 1929: licuación de los activos, caída estrepitosa de la actividad, pulverización de los puestos de trabajo; asomará finalmente el fantasma de la guerra que sin boicot activo por parte de las masas o huelga general mundial no podrá parar ninguna movilización pacifista por muy numerosa que sea. De continuar la actual tendencia y de no actuar el proletariado mundial con un efectivo rol revolucionario, de no coordinar activamente en una internacional socialista los actuales emperadores mundiales, los grandes bancos privados de inversión, quedarán confrontados a los militares nacionalistas norteamericanos (si quedan algunos aún hoy) para cuando el desempleo en EE.UU. ronde el 30-35%. Los dueños de las armas podrían atacar a los dueños de las finanzas que actualmente complotan apostando al €uro. Es la guerra interimperialista llevada a sus máximas consecuencias. Si William Clinton ha sido Marco Aurelio y George Walker Bush es Cómodo el licencioso (odiosas comparaciones), otro militar ocupando ese lugar puede llegar a ser Septimio Severo. De continuar esta tendencia el futuro es destrucción. Como si nuevamente estuviéramos en 193 d.C.

24 de octubre de 2003.

Que suerte hemos tenido, latinoamérica creciendo año tras año desde el 2003 viene posponiendo el evitable aunque solo dilatable final. El mercado de Chicago dicta el valor de la soja en 523 dólares la tonelada a cambio de nuevas leyes civiles, a saber: despenalización del consumo de narcóticos, ley de muerte eutanásica y digna, aborto para todos y todas, concubinato posmo y divorcio express convalidados, además de nupcias civiles entre congéneres del mismo tipo sexual. Ese tiempo también se está agotando, por lo menos en Paraguay y Argentina que ya ultiman la sanción de los expuestos progresos socioeconómicos.

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