“El Reino Unido funciona y funciona bien. ¿Por qué romperlo?”, se preguntó el primer ministro David Cameron. Pero parece que Albión y su flota marítima hacen aguas.

David Cameron
Cameron, en campaña contra la independencia escocesa

El primer ministro británico inició una ofensiva política para derrotar al independentismo escocés en el referendo previsto para 2014. Afirmó que pertenercer al Reino Unido les garantiza a los escoceses “fuerza y oportunidad económica, influencia internacional y seguridad nacional”. Detrás de la disputa está el control de los yacimientos de petróleo del Mar del Norte.

“La cuestión la decidirá Escocia, pero el resultado nos afecta a todos en el Reino Unido: Escocia está mejor en Gran Bretaña, todos estamos mejor juntos que separados”, afirmó Cameron en una declaración divulgada por Downing Street. Informó que su gobierno publicará mañana lunes su primer estudio analítico sobre las consecuencias de la separación, en coincidencia con la anunciada publicación de las propuestas económicas del líder nacionalista escocés, Alex Salmond, para una Escocia independiente, informó la BBC.

Será el primero de una serie de informes con los que Cameron busca especificar el papel de Escocia dentro del Reino Unido y las ventajas que obtiene de su asociación con Inglaterra, Gales e Irlanda del Norte. “El Reino Unido funciona y funciona bien. ¿Por qué romperlo?”, se preguntó el primer ministro, que invitó a los escoceses a utilizar “la cabeza además del corazón” al decidir su futuro.

Reclamó una discusión del asunto y criticó las disposiciones del gobierno escocés, que a principios de esta semana publicó una “hoja de ruta” para el período que va de un eventual “sí” a la independencia en el referendo y su efectivización a principios de 2016. El “plan de transición” contempla la independencia escocesa en marzo de ese año y las primeras elecciones parlamentarias independientes en mayo. Cameron señaló que esa actitud del Partido Nacionalista Escocés (SNP) equivale a dejar de mirar una película para avanzar rápidamente hacia los créditos del final.

La viceprimer ministra escocesa, Nicola Sturgeon, defendió la postura escocesa. “El planteo del Primer Ministro hace pensar que no le interesan las recomendaciones de una comisión electoral que, previamente, Westminster había aconsejado atender”. Agregó que “David Cameron lo único que hace es un ataque completamente negativo. Los independentistas estamos haciendo un alegato por la positiva, y preparamos el futuro”.

Sturgeon señaló que “al ponerse al frente de la campaña por el ‘No’, David Cameron solo nos recuerda que encabeza un gobierno que Escocia no votó, y que solo la independencia permitirá a Escocia tener el gobierno de su preferencia”.

Detrás de la cuestión del referendo independentista escocés subyace la disputa por los yacimientos del Mar del Norte, vitales para Londres. El descubrimiento de petróleo allí en 1966, el alza de los precios del crudo a partir de 1973, la crisis de la economía británica y la desindustrialización selectiva posterior impulsada desde el thatcherismo terminaron por vigorizar el independentismo.

Escocia es hoy el principal productor de petróleo de la Unión Europea, y la actividad ha convertido a Aberdeen en una vibrante urbe que presta servicio a los yacimientos que empezaron a extraer hidrocarburos a pleno en 1976, mientras que la crisis económica iniciada en 2008 agudizó la languidez de la industrial Glasgow.

Fuente: Página/12 del 10 de febrero de 2013.

…y hasta la última gota de jugo de ictiosaurios y coníferas mesozoicas.

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