A propósito del film Oblivion (2013) que no es de Bukowski, ni los Wachowski, ni Aronofsky, ni de Kieslowski; es de Kosinski escribiendo y dirigiendo el film. Oblivion es olvido por toda obligación y a medida que la biofarmacología avanza hemos tenido primero diazepam para tranquilizar, luego Prozac fluoxetina para suavizar, más tarde sildenafil para recrear y pronto tendremos enzimas α calcio calmodulina Kinasa (CaMKII) para borrar el träumen de la razón que produce monstruos y pastillero de los caprichos de Goya… para selectivamente olvidar. Psicoactivos para convidar.

A 99 años de 1978 la especie, etnia y raza solar sapiens sapiens habita la helada y metano-modificada superficie de Titán o hacia allí se dirigen; eso cuentan los regentes de Control en el film. Solo muy pocos en la Tierra se encuentran y trabajando para obtener la energía de los océanos con que proveer a la humanidad ahora saturnina. Los recuerdos borrados llevan 60 años (no cinco años como cree Jack) desde que los extraterrestres destrozaron la luna (como lo hacen los “inteligentes” e ingeniosos ingenieros humanos de Time Machine al querer convertirla en parque de diversiones mediante detonaciones nucleares, film 2002 del biznieto de H.G. Wells) y provocaron la guerra y holocausto nuclear entre terremotos y tsunamis en todo el planeta ahora desierto y devastado; clichés de clichés del cine norteamericano. Son interminables reminiscencias de 12 Monos, La Penúltima Verdad de Philip K. Dick (Tom Cruise fue el protagonista en 2002 de la magistral Minority Report por Spielberg dirigida), Matrix, Waterworld, Yo Robot, Solaris, El Planeta de los Simios; el film se sostiene en una sola premisa: entre decenas y cientos de agentes Jack Harper reparadores de drones, uno solo se realiza humano y es el Number forty nine cuando toma el libro de leyes romanas y salva a la mujer de los disparos de los drones, un libro y una mujer como semblanza de toda nuestra humana pasión y búsqueda.
En Titán no hay nada, los tienen a todos engañados o en espera y estado de sueño delta, los extraterrestres no son lo que se cree, se trata de una Inteligencia Computacional que los tiene a todos confundidos sino directamente dormidos, así en 2077 como en 2013. Finalmente tras el suicidio por atentado terrorista contra el TED -cuento el final de la película pues no es lo importante nunca en ningún caso-, el protagonista vuelve 3 años después con su amada Julia Rusakova como agente Number fifty two, pues el Uno es el Otro y Él es el humano clónico que todos somos. Un film modesto en trama y guión, solo con buenas intenciones, aunque ampuloso en escenarios visuales que rondaron un presupuesto para Disney de 120 millones de U$S, escenarios filmados con cámaras 4K en resolución.

Victoria y guerra pírricas en Oblivion: el ideal y síntesis del film reza “ganamos la guerra, perdimos la Tierra”; solo que lo verdadero está en otra parte, que la guerra ya estaba perdida antes de la falsa migración a Titán cuando perdieron la Tierra.

y como 12 Monos de Terry Gilliam, del año 1995, es un film de una calidad muy superior, me permito adosar algo que escribí hace tiempo sobre esa película circular que va de 2035 a 1996 y de allí a 2035 otra vez solo para recomenzar:

El mito de Casandra: no-primera vez y vacío en 12 Monos, de Terry Gilliam

Si presente-futuro-pasado-presente nuevo solo se trata de ciclos repetitivos e interminables, la condena de Casandra es poder ver lo que ya pasó y alertar a los ciegos para que finalmente todo vuelva a ocurrir sucumbiendo a nada poder hacer. Si el aeropuerto en 1996 no tiene primera vez porque el mismo hombre adulto y niño lo cohabitan desde siempre una y otra vez, lanzados al futuro que lanza al pasado para nuevamente fracasar en la misión de “cambiar” la historia, entonces ¿cuándo empezó todo? En 1990, 1996, 2035 y a cada instante pues nunca empieza y siempre es continuación, como cuando el Big Bang continuó lo anterior que era el futuro ulterior de todo lo pasado. Si los tubos de mortíferos virus solo contienen vacío eso es todo lo que hay, pues el átomo es nanométrico y su núcleo femtométrico, y en la escala del 10 a la -12 (la más vasta de todas las escalas dimensionales) solo hay vacío.

En la historia no hay nada que cambiar. El programa con sus cuantointerminables ramificaciones ya se escribió en un futuro ya pasado de nuestro ya pasado futuro ¿Lo quieren mejorar? prueben con GDB, el debugger universal.

pequeño homenaje a Gottfried W. Leibniz, 12 de enero de 2009

How timeless is love
Love surrounding a being
All too fateful heart
Evades one from seeing
The number of ways
In a number of ways
To change the pace of the days
Into living breathing
Living breathing

Silence is golden
Yet hiding is dying

Can one find a truth in a star
While peering into the night
No matter how far
Is the flickering light
And one is not what is seen
In all the numbers in every way
How timeless is love
Living breathing
Living breathing

Silence is golden
Yet hiding is dying

There is a tree
Living in me
Rooted and high
Kissing the sky
And in the tree
A night bird sings
Forever song

Living in me, Beyond (2013)

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