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¿La presidencia de su Nación? ¿una larga vida de 95 años? ¿acaso una inmensa cámara de gas sarín con todos los carceleros de la corporación angloboer todos dentro?

Shell kantoor Den Haag

Royal Dutch Shell (born in 1907) y partera violenta de la I Guerra Mundial

Royal Dutch Shell (born in 1907) y partera violenta de la I Guerra Mundial

No hay resarcimiento para los mortales, para el daño que asiduamente nos infligimos no lo hay. No hay equivalencias, no hay equiparación, no hay simetría equilibrada que devuelva o compense lo que se dañó. Somos pulsión y en la pulsión no hay autoorganización, ni erección coronada que dure mil años (salvo quizá el artificio tan cristiano como pagano de Papá Noel, finlandés que cambió el suomi lapón por el inglés insular-americano y el verde de su abrigo por el rojo disfraz que combinar con una Coca y otras nueces de Cola), y como por la pulsión no hay construcción que se erija y perdure, una y otra y otra vez más todo decae derruido por la polilla en el material y en el pensamiento que corroe hasta al más duro material y cíclicamente se viene y se va una y otra vez todo a la mierda nuevamente. Para que solo nos quede lo eterno como resarcimiento a todo nuestro errático andar y desplegar, que a la vida de Mandela ya no podríamos con indulgencias de bula alguna del Gobierno Mundial ni genes rejuvenecidos de los laboratorios Celera Genomics suya filial, para el hombre que hasta hace tres días vivía, y hoy sin poder querríamos remediar. Ni con poemas de inspiración quevediano conceptistas ni gongorista culteranos podríamos resarcir al hombre que, como Mohandas Karamchand Gandhi años antes, lo dio todo por liberar Sudáfrica de la opresión colonial, imperial y secular de los mismos cerdos piel blanca de siempre. Homenaje a Nelson Mandela en la vana gloria de nuestras palabras que resarcir nada pueden ni podrán. Y en este caso el perdón no le ganó al odio o al próximo olvido como intentan hacerse creer por autoengaño complaciente los mass-media que homenajean sin denunciar a los carceleros que nos secuestran Cuerpo y Razón desde que confeccionistas de la métrica de las penas y castigos y otros jurisconsultos como Bentham y Beccaria soñaron con torpeza la imposible justicia humana que solo contiene venganza; el odio como el amor inflamado ciegan, nuestras pulsiones nos ciegan y confunden, porque somos pulsión casi sin distinción y así seguiremos donde la cibernética de la inteligencia computacional no reviste de promisoria panacea para que nuestra especie evolucione, porque sencillamente es una mitografía jungiana y erfindung de entendidos a lo Malthus-Darwin que escriben ficción sobre nuestra especie que mejora y evoluciona. Resquiencat in pace Nelson Mandela. Fiat lux sobre todos nosotros los aún vivos por un corto lapso y breve instante en el siempre presente de tiempo más.

Nelson_Mandela-2008
Nihilismo no es otra cosa que la completa falta de teleología. Nihilismo es la completa falta de finalidad aunque no de consabida finitud finiquitandose todo el tiempo. Nihilismo es el sin propósito en el que actualmente estamos y no erige civilización, la pulveriza. El bien, supremo valor platónicamente eterno, tiene plena conciencia de la cuasieterna esencia del mal, el cual como el nihilismo no tiene finalidad aunque tenga que finiquitar por su endógena finitud. Al mal el castigo no lo abole, solo lo pospone hasta su siguiente manifestación emergente. El castigo tiene finalidad ejemplificadora, su finitud es nuestra mera esperanza que contraría todo nihilismo.

Y a quienes no jueguen Candy Crush, Dios de todos los judeocristianos los salve y guarde por siempre en un pliegue de su memoria.

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