La deuda, la culpa no es de Orbán de Hungría, no es de Stoltenberg de Noruega, ni es de Putin de Rusia. Guerras y terremotos poco antes del final de los tiempos es obra y deudas de todos los humanos consigo mismos. Ni en Davos ni en San Petersburgo hay mejores ideas frente a la fractura hidráulica (fracking) para partir la litósfera y conseguir petróleo para mover todos los automóviles inútiles que todos compran y las lamparitas y personal computers que todos encendemos. La culpa de nuestra falta de mejores ideas, guerra, odio y codicia permanente, el asunto en su totalidad compleja de todo nuestro inmenso egoísmo obra humana es. Esa obra coincide con la de la dinastia Windsor británica, su abeja reina de la colmena globalizada Elizabeth II, el consorte real Príncipe Felipe de Edimburgo y el primogénito de ambos y heredero a rey inglés Charles de Wales.

Jens Stoltenberg en 2011 (y en 2015 OTAN's chief)

Jens Stoltenberg en 2011 tras el tiroteo sobre civiles desarmados por parte del xenófobo noruego Anders Breivik (y en 2015 OTAN’s chief)

Jens+Stoltenberg+Obama angelito negro exterminadorJens+Stoltenberg+Putin angelito caucásico exterminador

y que los de la OTSC (neo Pacto de Varsovia de alguna manera aún en continuación) no son tan ignorantes, ampulosos, arrogantes, llenos de fanfarria e imbecilidad humana como los de la OTAN, es algo que me parece al escribir estas líneas que suelo escribir. Ignorantes, ampulosos, arrogantes, llenos de fanfarria e imbecilidad humana como Arsénico Yatseniuk nazi-liberal primer ministro de Ucrania por golpe de estado de la CIA, la NED y la Casa Blanca estadounidense; los de esa raza de serpientes que nos cohabitan.

Anuncios