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Es la que tiene aquel que pasó 44 años enjaulado y cuando recupera la libertad no ve cual comunista ve que todo sigue igual porque la propiedad no ha cambiado de manos, sino que ve los ligeros pero potentes cambios en nuestra forma de convivir e interactuar al haber acoplado con el maquinismo posindustrial microelectrónico.

Otis Johnson, que no mato a nadie y solo intento perpetrar tal crimen (medio siglo en prision 1971-2015)

Otis Johnson, que no mató a nadie y solo intentó perpetrar tal crimen (medio siglo en prisión 1971-2015)

Es verlo y se nos viene el recuerdo del sudafricano Nelson Mandela (1918-2013) que vivió la vida entera en la prisión de sus carceleros los amos londinenses y de Maastricht, La Haya, Ámsterdam y Utrecht. Quienes nunca se la devolvieron y no devolverán.

Otis mira sorprendido como la gente habla sola y camina mirando una pantalla y escribiendo, todo al mismo tiempo, “¿cómo es posible, cómo lo hacen?”, se pregunta Otis, “Parecen agentes de la CIA con cables en las orejas”, refiriéndose a los audífonos. Tiene 69 años y está tan solo como todos nosotros, por suerte un poco más solo que nosotros y menos alienado, vivir para ver y creer que esta grandísima mierda era el futuro promisorio y redentor por la ciencia y la técnica para con nuestra especie. Se consuela para no aceptarlo: el mundo espanta, sus usuarios y paseantes están lobotomizados, es nauseabundo y vomitivo y no va hacia ningún progreso de vivir mejor. En la celda no se va a volver a meter, pero lo invade pese a su confianza y optimismo la perplejidad de un mundo carente de alma y que descorazona al mismo Jules Verne si le tocara en suerte como a él volver a verlo.

Sobre todo tiene razón en cuanto a lo de agentes de la CIA, todos espiados y monitoreados por la susodicha, todos agentes pasivos y virtuales de la Central de Inteligencia. Y se les pasa completamente por desapercibido… a causa de la previa lobotomía que les practicaron en la escuela y por sus padres que ahora son críticos con los cambios acaecidos: tatuajes, clorhidrato de cocaína en la billetera junto a la tarjeta de crédito, body piercings, nihilismo, ceguera consumista, bombardeo de mentiras sin fin desde los mass-media, pornografía y libertinaje happy hour los viernes para olvidar la rutina absurda de lo que el jefe ordena, separaciones y saltos entre cuerpos amados y otros manequíes de las relaciones sentimentales que caen en el olvido prontamente, aviones y aeropuertos ascépticos, smartwatchs que les avisan de arritmia y detectan diabetes con un pinchazo, abortos, eutanasia frente al TV Plasma tras años de chorrear saliva por programación lacrimógena intermitente. El abrazo que nos hace osos, mamíferos o humanos a Otis Johnson nadie se lo da, desconfían por el color, la mirada sabia de un viejo al que le robaron el mundo para que ellos tuvieran otro peor que dicen disfrutar comprando audífonos nuevos de color negro como sus almas huecas evaporadas desde 2003 por lo menos. Están apurados dando vueltas sobre un pozo gravitacional del que nunca huirán, ni proponerselo podrán porque llevan la mente en prisión Matrix Kapital desde el nacimiento hasta la sepultura final, que ahora se estila cremación romana nuevamente para reducir los costos por sepelio y desaparición biológica forzada de los que mal(con)viven.

Friedrich Nietzsche estaba equivocado cuando se contaba el cuento de la alegría de vivir y llegar a Ubermensch, cuando Otis Johnson llega ya nada tiene sentido, espectador de todo y de sí mismo falta solo un tiempo para que se derrumbe y caiga y ya no perciba lo absurdo del asunto, de estas comunidades ciberciudadanas de gotas proteicas y tontos que desaparecen sin dejar huella. Scott Weiland se cansó de Nietzsche, de los que dicen lo contrario y de toda la inmensa y caótica sociedad que lo rodeaba, hace unos 15 días inició el parto para siempre y suponemos los que seguimos aún sin partir que sabiendo consistentemente que nunca ha de encontrarse con Kurt Cobain si no se encontraron acá en Terra Uno antes de 1994.

Ernst Haeckel filoecologista (dead in Jena un 9 de agosto de 1919)

Ernst Haeckel filoecologista (dead in Jena un 9 de agosto de 1919)

Ernst Haeckel, darwiniano, filomalthusiano y nitzscheano

Ernst Haeckel, darwiniano, filomalthusiano y nitzscheano

Henry Ford industrialista, c. 1919 (un visionario muerto en 1947)

Henry Ford industrialista, c. 1919 (un visionario muerto en 1947)

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