Ha recorrido poco más de 42 Km (maratón marciana) en el árido paisaje durante unos 4000 soles-días marcianos de 24h 37′ 23″ cada uno de ellos, de noche la temperatura baja abruptamente a unos 186 °K, que son -87 °C -como en los largos inviernos de una duración de 5,13 meses terrestres- y el vehículo descansa. Ahora mismo se halla bordeando el cráter Endeavour de unos 22 Km de diámetro, a tan solo 1,2 UA de nosotros (unos 183 millones de Km) y esperando el próximo invierno para hibernar y sobrevivir como hasta ahora viene haciendo desde un 25 de enero de 2004: sin oxígeno, sin alimentos, sin bacterias que descompongan o compitan por los recursos, haciendo análisis químicos donde ningún humano jamás fue o estuvo, lejos muy lejos de las guerras de la Tierra y de toda gota de agua líquida.

Detalle del recorrido de Opportunity entre 2004 y 2015

Detalle del recorrido de Opportunity entre 2004 y 2015

Mars Rover Opportunity (tecnicatura científica terráquea embalada en 2003 por un cohete Delta II)

Mars Rover Opportunity (tecnicatura científica terráquea embalada en 2003 por un cohete Delta II)

Marte es un solo continente y en Meridiani Planum descendió Opportunity el rover, es un solo continente porque salvo en casquetes de hielo seco (dióxido de carbono congelado) y nieve de agua cristalizada geográficamente polares no hay una sola gota de agua y sin ello no hay tardígrados (ositos de agua) o bacterias sulfurosas que resistan, ni líquenes, helechos ni moluscos que recorran la superficie. Quizá por ello mismo la NASA, la ESA y los rusos nunca se pondrán de acuerdo en 2033 o en 2050 para mandar una misión tripulada al vecino de dióxido de carbono y óxidos de hierro, promesas vanas que no se cumplirán si no hay negocio de establecer una colonia de homínidos bípedos y que esta prospere en solo medio siglo. Ese es el mejor motivo, por desafío y contraviniendo toda lógica racional, para ir a Marte, solo haciéndolo podremos mejorar la imaginación para poder lograrlo y siendo mejor que si nada hacemos.

La tripulación del Apolo 14: Ed Mitchell, Al Shepard y Stu Roosa. Ya no queda ninguno vivo

La tripulación del Apolo 14: Ed Mitchell, Al Shepard y Stu Roosa. Ya no queda ninguno vivo

Svartsot en el año de 2011 (en nórdica terrestre Dinamarca)

Svartsot en el año de 2011 (en nórdica terrestre Dinamarca)

Los dos rovers, Opportunity y Spirit (previos al posterior laboratorio ambulante Curiosity del 2012) han estudiado cuatro ambientes marcianos completamente distintos a lo largo de su misión: las planicies volcánicas con rocas basálticas del cráter Gusev, la llanura de Meridiani Planum donde una vez hubo agua líquida fuertemente ácida, la cima de las colinas Columbia con restos de actividad hidrotermal y la región del cráter Endeavour (una zona rica en yeso y minerales arcillosos) donde existieron masas de agua líquida con un pH neutro durante la Era Noeica (hace 3700-4000 millones de años, cuando el Eoarcaico en la Tierra) y por esmectitas actuales comprobado, con posibilidades para la vida microbiana. Cuatro paisajes de un Marte primigenio a cada cual más fascinante por el precio de dos misiones síncronas de principios del siglo XXI.

Marte por el Hubble

Marte por el Hubble

de la NASA a las regiones Schiaparelli

de la NASA a las regiones Schiaparelli

Edgar Mitchell antes de despegar en la misión Apolo 14

Edgar Mitchell antes de despegar en la misión Apolo 14

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