La Venus Atmospheric Maneuverable Platform, mejor conocida como VAMP

Northrop Grumman quiere surcar el inhóspito cielo de Venus con sus vehículos no tripulados

Northrop Grumman quiere surcar el inhóspito cielo de Venus con sus vehículos no tripulados

A algunos, a casi todos, no les sonará demasiado el nombre de Northrop Grumman, los asesinos de la pesada industria bélica aerospacial en Virginia el Old Dominion británico, sus lujosos hoteles cerca del aeropuerto John Foster Dulles donde varé unos 20 días en marzo de 2012, casinos de oficiales y jugosos contratos de la patria perra contratista ahora bajo Donald Trump, todos al servicio de Buckingham, Westminster y el Complejo Industrial Militar; en fin, es un conjunto de empresas que trabajan el negocio aeroespacial, enfocado a la defensa estadounidense, y que tiene en su haber alguno de los vehículos más costosos y modernos de la historia, además de buenos beneficios por hacerlo.

Tienen en desarrollo diferentes proyectos relacionados con vehículos no tripulados, que además tienen intención de llevar hasta otros puntos de nuestro Sistema Solar. Como las misiones HAVOC de la NASA, pero con objetivos más creíbles, la empresa americana quiere tener vehículos investigando Venus. Venus no parece ser el lugar más agradable para misiones tripuladas o exploraciones.

VAMP, más de un año investigando Venus:

Vehículos que se puedan controlar desde aquí, con una larga vida útil, y el objetivo de recoger mucha información que nos ayude a entender la evolución que ha sufrido Venus. Hablamos de un lugar inhóspito, con más de 460 grados Celsius y 92 atmósferas de presión. Respecto de VAMP, la idea pasa por crear plataformas de investigación que floten por los cielos del planeta, a unos 65 kilómetros de altura de la superficie. VAMP podría estar funcionando más de un año sobre la superficie de Venus. Se aprovecharía la energía solar y las corrientes de gases de la atmósfera Los vehículos que forman parte de VAMP son descritos por Northrop Grumman como LEAF (Lifting Entry/Atmospheric Flight), con la particularidad de funcionar con hélices y contar con un cuerpo hinchable. A pesar de contar con un diseño ligero, la amplitud de sus alas es considerable, llegando a estar por encima de los 40 metros. Los vehículos serán capaces de cargar con hasta 200 kilogramos de instrumental, surcando el complicado cielo de Venus.

El estado del proyecto no está muy avanzado, se presenta como concepto para la competición “New Frontiers” de la NASA. Sus creadores consideran que estará listo para presentar antes del 1° de octubre de 2015, y en el caso de que la cosa salga adelante, con la proyección de ser algo real en 2021.

información de superficie en Xataka del 18 de mayo de 2015

Venus, a 0.643 ua o unos 96.143 millones de Km

Venus, a 0.591 ua o unos 88,378 millones de Km, ahora 25 de enero en rumbo al perigeo a razón de 1 millón 100 mil kilómetros diarios

En la atmósfera de Venus hay una zona a unos 50 km que podía tener las condiciones adecuadas para el desarrollo de vida

En la atmósfera de Venus hay una zona a unos 50 km de altitud que podría tener las condiciones adecuadas para el desarrollo de vida microbiana-bacteriana

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Exile, Tristania (Rubicon, año 2010)

Prometheus, Saltatio Mortis (Aus der Asche del 2007)

Rusia en los últimos meses ha dado mucho que hablar con una posible misión a Venus en colaboración con la NASA. En realidad el proyecto no es otro que la vieja propuesta Venera D, nacida a principios de siglo como continuación del exitoso programa soviético de exploración de Venus. Los recortes presupuestarios de Roscosmos han obligado a posponer el lanzamiento de esta misión, originalmente previsto para 2013, hasta 2026 aproximadamente, aunque no pocos expertos se temían una cancelación del programa. Pero hace tres años científicos del centro de investigaciones espaciales ruso (IKI) contactaron con el laboratorio JPL de la NASA para ver si la agencia norteamericana estaba interesada en participar en Venera D en lo que obviamente era una manera de salvar el proyecto.

Venera D es una nave compleja de 3,6 toneladas que incluye un orbitador y una sonda de superficie con un diseño muy similar al de las sondas soviéticas Venera y VeGa, además de dos sondas atmosféricas con objetivos varios. Una de estas sondas podría ser un globo parecido al de las misiones VeGa, mientras que la otra tendría un diseño distinto. Ambas volarían a unos 50-70 kilómetros de altura, la zona benigna de la atmósfera venusina, y su misión se prolongaría durante unos ocho días. El aterrizador analizará la atmósfera durante el descenso hasta la superficie, que duraría cerca de una hora, y se espera que funcione entre una y dos horas en el hostil ambiente de la superficie. Por su parte el orbitador estudiará el planeta durante un mínimo de dos años desde una órbita de 250 x 60.000 kilómetros.

La contribución de la NASA al proyecto es objeto de debate entre los investigadores de los dos países, pero una solución sería que los EE UU aportasen varias sondas. En concreto, Venera D podría llevar la aeronave VAMP (Venus Atmospheric Maneuverable Platform), una mezcla de avión y dirigible que debe volar a unos 70 kilómetros de altura. Otra opción es que la NASA aporte globos o sondas de pequeño tamaño (LLISE) para el estudio de la superficie capaces de sobrevivir varias horas. Las sondas de superficie LLISE (Long-Lived In-Situ Solar System Explorer) podrían estar alimentadas por baterías o energía eólica. En cualquier caso, los contactos entre los investigadores de los dos países han sido muy frecuentes, especialmente el año pasado, aunque es ahora cuando muchos se han enterado por la publicación de varias noticias en medios occidentales.

La participación norteamericana en el proyecto Venera D sería una situación win-win para ambos países. NPO Lávochkin y Roscosmos podrían sacar adelante la misión al adquirir un protagonismo político de primer orden y finalmente la NASA tendría acceso a Venus después de décadas de intentos infructuosos. Y todo por un precio irrisorio. Con Trump en la Casa Blanca todo puede ocurrir, así que no debemos descartar una misión ruso-americana para investigar el planeta gemelo de la Tierra.

Eureka, danielmarin.naukas.com (principios del 2017)

Y mientras la Northrop Grumman elimina vida aquí en la Tierra (macrobios homo de preferencia semitas árabes y africanos en todo el subcontinente, que en la imagen del tercer planeta observamos, después de Júpiter y Urano) desarrolla y vende aerostáticos planeadores con hélices para ir a encontrar microbios procaria sulfurosos e insignificantes en las alturas nubosas de Venus. Son el canto anglo a los negocios militares y aerospaciales los placentarios carniceros estos pseudópodos lanzamisiles de la Northrop.

Júpiter y Saturno dominan por masa el Sistema Solar. Difícil es saber el impacto que produjeron en la vida en la Tierra

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Habitabilidad atmosférica

Habitabilidad atmosférica, donde proliferen las renovables energías eólica y fotosolar. Aunque si la energía siempre se conserva entonces siempre es renovable.

Coda:
Venus: características del 2do planeta

Venus: exploración cosmonáutica

El vuelo con astronautas pilotos humanos a Venus
Sondas espaciales lanzadas en dirección de Venus (cálculo de Delta-V mediante)
Venera-D (NPO Lávochkin)
Venera-Glob

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