En solo 46 años, para 2063, vamos a establecer contacto con los lógicos de Vulcano en 40 Eridani a unos 16 años luz de la Tierra, más cerca que TRAPPIST-1 a 39 y más lejos que Wolf 1061-c a 13,8 a luz. Después, solo después vamos a entablar una colosal batalla en Wolf 359 a 7,78 aluz (los de la Federación con sede capitalina en Londres de este el lado más cercano de nuestro cuadrante galáctico) contra los romulanos, los klingon traidores y el sofisticado colectivo Borg. La vamos a ganar no caben dudas.
Aunque todo esto se puede ir al cuerno de Rodenberry y porque los extraterrenos no existen, ni macrobios ni microbianos… sigan buscando.

Sistema de los 7 acoples gravitomareadinámicos

Sistema de los 7 acoples gravitomareadinámicos

This artist’s impression shows the view just above the surface of one of the planets in the TRAPPIST-1 system. At least seven planets orbit this ultracool dwarf star 40 light-years from Earth and they are all roughly the same size as the Earth. They are at the right distances from their star for liquid water to exist on the surfaces of several of them. This artist’s impression is based on the known physical parameters for the planets and stars seen, and uses a vast database of objects in the Universe.

This artist’s impression shows the view just above the surface of one of the planets in the TRAPPIST-1 system.

Si el actual evolutivo ARN moderno no posee función replicadora, que hagan en laboratorio del ancestral protoARN estimado y tampoco esas riboenzimas serán replicasa. Claro que no saben hacerlo, como tampoco teniendo ya múltiples genomas de cordados y pluricelulares saben porque las células agregadas a un tejido en el pasaje unicelularidad-multicelularidad, lejos pero muy lejos de competir empiezan a cooperar; ¿presión del medio? no sabemos ¿adaptación constitutiva metabólica por la supervivencia? no se sabe ¿selección natural estocástica? no sabemos ¿una evolutividad convergente o divergente de organelos bien análogos bien homólogos? Pues tampoco lo sabemos y maldito estado lagunar en el que siempre estamos desde la charca prebiótica que nos vio nacer. Solo sabiendo que no sabemos, podríamos empezar hackeando el juego del código interno de genes primitivos en mitocondrias, ribosomas y aparato de Golgi y en unas pocas semanas ver como de los gatos salen murciélagos, o de ¿cuándo vamos a comprobar especiación continente y seguida de fertilidad?

Donde especiación no se define en las características anatómico-morfológicas y fisiologias para que ilustren los naturalistas del XIX, sino en el cariotipo cromosomal y filogenia molecular para biólogos del XXI, que desde 1838 cuando Darwin rondaba los ’30 y sin saberlo él ya teníamos una teoría celular de la vida, luego Mendel, luego el ADN génico y hoy muy a pesar de los vagos conocimientos del orador Dawkins, hoy tenemos biología molecular por debajo de microbiología, bacteriologia, virología, infecto-inmunología et histocitologia, embriología y neurología emergentista dualista de la consciencia ¿Cuando hubo formas simples de la vida? por debajo la compleja geometría cristalográfica y enlaces covalentes químicos, subyacente la configuración de orbitales electrónicos en torno a núcleos de nucleones y partones, envolviendo las interacciones fundamentales con sus constantes acopladas, más debajo los campos cuánticos cual simulación de ondas y partículas y las llamadas cuerdas fundamentales, las simetrias y energía conservada, el entrelazamiento en espacios de Hilbert y DeSitter del espacio-tiempo, los neutrinos, materia oscura, energía oscura y campo inflatón escalar, la termodinámica cuántica y topológica de una cosmología que es pura información ¿De dónde surgiría la vida sino de las matemáticas que para ser necesitan del matemático que las habrá aprendido hace 22 o 53 mil millones de años de su emérito profesor jefe de laboratorio y titular de cátedra antermatemático? Sí, Dios; tontos del Facebook bajo Gobierno Mundial del Maligno.

Enana roja, enana marrón. Apenas más grande que Zeus

Enana roja, enana marrón. Apenas más grande que Zeus

Tamaños comparativos diametrales en Helios y su corte, Zeus y sus vástagos, TRAPPIST y sus exotierras

Tamaños comparativos diametrales en Helios y su corte, Zeus y sus vástagos, TRAPPIST y sus exotierras

Cual de si soliloquio se tratase: el enigma de una improbabilidad llamada Vida

Estáis cegatos. Alfred Hoyle les sonríe. No van a encontrar dímeros de timina, robustos acoples de 3-fosfatos con carboxilos y pentosas glucosídicas que pasen de allí; no van a encontrar células donde no las hay: cito a Lynn Margulis “La bacteria más pequeña es mucho más semejante al ser humano que a las mezclas químicas de Stanley Lloyd Miller (muerto en 2007). De modo que pasar de una bacteria a un ser humano es un salto menor que pasar de una mezcla de aminoácidos a esa bacteria”. La NASA solo queriendo probar que hay extraterrestres cuando hace 45 años que ya ni vamos a la Luna (y la Era Espacial llevaba 15), un todo mi tiempo de vida equivale a ello. La vida tiene que ir hacia allí, no está, no estuvo y si no vamos no estará allí. Lo de Miller fue otro hoax como el de Haeckel y Schopf, es con trucos y engaños que se domina. Es una aporía presentar los argumentos de la complejidad de la vida como falacia de Hoyle. Si lo piensan mejor hay una máquina de Turing en el diseño de autoensamblaje de las partes acidonucleicas y aminoacídicas, hay una cinta-alfabeto que lectoescribe y calcula las reacciones bioquímicas. Hablen con Shapiro si no lo pueden entender así tan simple. Que la suerte no existe, ni existe el azar cuando todo es causa-efecto.

El biorigen terreno fue 10.000 millones de años después del origen del universo y en apenas 50-350 millones de años (menos de 500 eones). Pero de los ladrillitos orgánicos no se obtiene ADN, no se obtiene citosina, timina, siquiera uracilo, no se consiguen grupos fosfatados para el ATP partiendo de CO2, cianhídrico, formaldehído metanal, ácido sulfúrico, amoníaco, hidrocarburos varios como el metano, etileno, acetileno y demás venenos para extremófilos. Somos bioautómatas, biorobots replicantes que nos creemos capaces de vivir y perpetuarnos sin necesitar de ello que nos construyó ¿otra especie creadora? ¿un creador especial? No hay prebióticos en el silicio porque enlaza con el oxígeno en redes cristalinas y ya no interacciona con el ultravioleta de una estrella, otra cosa es que modifiquemos el silicio como nuevo elemento químico del tipo grafeno-siliceno o en orbitales y se comporte como análogo del carbono. Pero la vida se basa en C,H,O,N,P,S y no en semimetales (discutiéndose aún si H es o no es un semimetal). Con silicio puro elemento de la tabla de los quimioperíodos no hay y no habrá vida, solo cerebros de compuertas a lo Sr. Spock AND, OR, XOR, NAND, NOT, NOR y etcétera.
Luego hay lugar para nuestra poderosa imaginación mental y neuronal basada en C12: necra plantae (la flora negra) con clorofila macromolécular nucleada en su estroncio monoatómico, que así es como imaginamos la vegetación subproducto de las ionizantes frías enanas rojas.

El meollo irresoluble -y la falsa esperanza en poder resolverlo producto de nuestra arrogancia que lo disipa en panspermias y evolutividad de extensa temporalidad- en la cuestión misma del origen de la vida desde que Charles Darwin lo pensó y Aleksandr Ivánovich Oparín lo planteó, es que pudiendo provenir de hidrocarburos es justamente a la inversa y son los hidrocarburos los que provienen de materiales orgánicos alguna vez vivos (asunto que se le escapó al mismo Mendeleiev), el petróleo como la comida son energía bioquímica. En 80 años dos libros con el mismo título, el de Oparín de 1936 y el de Aguilera Mochón de 2016 (Un Paseo por el Cosmos), El Origen de la Vida en la Tierra siguen sin poder responder el enigma; en el ’36 no se conocía de la transmisión génica por ADN pues faltaban cristalografías y cromatografías mediante, para ver la helicoidal, unos 17 años. Lo mismo que puede estar faltando ahora para completar el ciclo de Krebs metabólico, ergo un proteoma completo de 15 millones de polímeros proteicos y sus 10 mil enzimas en la especie homo. A 2017: el mundo antiguo de ARN es solo inventio si no se puede obtener ARN replicasa de las riboenzimas, si no transmite a la descendencia por línea germinal-meiótica y si no replica por mitosis; y si se tratase todo de retroviridae por transcriptasa inversa ARN-ADN pues aquellos arcaicos prebióticos no disponían de bioalojadores celulares tempranos. Ello mismo o el ancestro de los días escondió las pruebas, de todos modos Hoyle sonríe.

Comparación planetaria TRAPPIST-1 et Systema Solaris

Comparación planetaria TRAPPIST-1 et Systema Solaris

Comparación de orbitales en millones de km

Comparación de orbitales en millones de km

Períodos orbitales solares, joviano-galileanos y en TRAPPIST

Períodos orbitales solares, joviano-galileanos y en TRAPPIST

Escribe Francis Villatoro sentando cordura tras la espectacularidad del hallazgo de los siete alineados: “puedo destacar que se han observado 37, 29, 9, 7, 4, 5, y 1 tránsitos de los exoplanetas b, c, d, e, f, g y h, resp., de la estrella TRAPPIST-1a. Sus periodos son de 1.51, 2.42, 4.05, 6.10, 9.20, 12.35, y 14–35 días. Se trata de exotierras porque el cociente de su radio y el radio terrestre es de 1.086 ± 0.035, 1.056 ± 0.035, 0.772 ± 0.030, 0.918 ± 0.039, 1.045 ± 0.038, 1.127 ± 0.041, y 0.755 ± 0.034. Hay mucha incertidumbre sobre el cociente entre sus masas y la masa de la Tierra, siendo 0.85 ± 0.72, 1.38 ± 0.61, 0.41 ± 0.27, 0.62 ± 0.58, 0.68 ± 0.18, y 1.34 ± 0.88, ignorándose para el exoplaneta h. Por tanto, las estimaciones sobre su densidad y otras propiedades relacionadas con su habitalidad deben ser tomadas con alfileres. La estrella TRAPPIST-1a es una enana roja muy diferente a nuestro Sol, que es una enana amarilla. En relación a la posible vida inteligente en sus exoplanetas las claves son su edad y su actividad estelar. TRAPPIST-1a podría tener menos de mil millones de años; aunque seguirá brillando durante mucho más tiempo que nuestro Sol. Sus exoplanetas han migrado desde el exterior de la zona de habitabilidad hasta el interior de dicha zona; este proceso podría ser muy reciente, según sea la edad de la estrella. Por otro lado, la radiación de las enanas rojas en rayos X y en el ultravioleta extremo es muy intensa; la vida solo puede soportarla si estos exoplanetas tienen gruesas atmósferas. Y estas potenciales atmósferas sufren una importante erosión y podrían desaparecer en tiempos muy cortos (como decenas de millones de años). El origen de la vida en estos exoplanetas requiere una magnetosfera que la proteja, cuya existencia no está clara a partir de las estimaciones de su densidad. Por fortuna, se espera que el futuro telescopio espacial James Webb (JWST) de la NASA está capacitado para determinar si los exoplanetas de TRAPPIST-1 tienen atmósfera. Y más aún podrán caracterizar de forma precisa su composición tras el análisis de un buen número de tránsitos.” El James Webb Space Telescope entrará en órbita en octubre de 2018 y estará operativo apuntando hacia todos lados recién en abril de 2019.

Artística impresión de uno de ellos ultracold y en torno a la red dwarf stellaris

Artística impresión de uno de ellos planeta ultra-frio y en torno a la enana roja stellaris

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