Fue en los comienzos, hace unos 3500 megaños, duró un soplo de 70 millones de años solamente y no más que eso.

Entonces no fueron los microbianos cloroplasticos fotosintéticos y mitocondriales los que arrojaron O2 oxigénico a la atmósfera hasta su actual proporción de 21% (ni el N2 de un 78%), no fueron eukarya, ni plantae, ni fungi, ni protista de las algas verdes con clorofila magnesiana, no fueron las cianófitas eubacterias procaria en estromatolitos símil roca viva. Sencillamente fueron los volcanes sacándolo del manto y la corteza de rocas que abundan en O1 monoatómico, la fotosíntesis no produce el elemento oxigénico de máxima pureza, produce O2 molecular que por su alta reactividad tiende a escindirse en O1 y reagruparse quimicamente en ozono (O3), agua (H2O) o anhidrido carbónico (CO2). La vida vino después y no está probado que haya sido de sulfuros y anoxia primero, pues quizá archaea extremófila hidrotermal membranosa “copiando” los poros que intercambian protio de la rocalla es posterior a los procariontes primigenios de hace 3.9 gigaaños, que no copiaron la estructura sino fueron bocetados en finas hebras moleculares fosfolipídicas, de agua y citosol citoesqueletal, proteínas complejas en base a los 20 aminoácidos y ARN de base tetracidonucleica, con quimiotaxia incorporada, ya autótrofos ya heterótrofos produciendo-digeriendo mono-di-polisacáridos glucosa, dextrosa, amilosa; los angstrométricos trabajadores incanzables que prepararon el planeta para todos los biomas del futuro y en ello mismo están y lo siguen aún haciendo ¿Fin del misterio?

Que si los biorganismos imitan las fumarolas de hidrotermia y volcánicas -Nick Lane dixit, es también entendible que la respiración celular imite serpentinización y erupción volcánicas.

Reconversión oxigenada, o de donde sale el O2: fueron los volcanes los que desde sus conductos calientes de magma, lava y hulla extrajeron el volatilizado gaseoso CO2 a la superficie y atmósfera. Luego las cianobacterias con sus clorofilatos de magnesio (proteínas), luego las algas, luego las plantas de todos los cloroplastos verdes recombinaron y reaccionaron el oxidante O2. La fotosíntesis cuántica con su rayo tractor o cañón fotónico solar de movimiento sobre la botánica obro vía electricidad de electrones y protones el milagro: una atmósfera de oxígeno respirable y las mitocondrias haciendo la digestión y merienda energética con ello.

Nanomecanometría y nanorobots de la biota (donde las proteínas y el Sol hicieron los azúcares y en ningún otro orden se bioformaron y confinaron dichos dos elementos): las instrucciones desde una estrella para fusionar átomos y lograr la densidad compactificada estable del elemento magnesio por nucleosintesis estelar, luego los volcanes en planetas abundantes en roca y silicatos, los que no pueden emanar y erupcionar O1 y entonces erupcionan CO2; a partir de allí unos aún más extraños seres con vida y portadores del clorofilato magnesiano toman el CO2 y respirando exhalan o excretan O2; de la fusión gravitatoria nuclear solar, actividad volcánica mediante a la cianófita actividad cloroplástica que hace de un dióxido carbonado un dióxido y punto y hace de 6 moléculas de agua mediante carbonatación con 6 átomos de puro carbono una dulce glucosídica molecular geométrica estructura con energía de los cuantos de luz traducida a materia en joules por energía de enlace covalente almacenada en la unión electroquimica, combinable en formas más complejas, endulzantes o de corteza dura que como polisacáridos siempre parten del agua inorgánica para hacer, carbono de por medio, polímeros orgánicos conocidos. La Vita Nuova, la vida en sí.

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